sábado, 3 de enero de 2026

Mi Barquito de Papel

 

Mi Barquito de Papel

«Este poema no es sobre un barco. Es sobre un barquito.

Sobre la emoción pura de seguirlo con los ojos, de ser lo suficientemente grande para crearlo pero lo suficientemente humilde para maravillarme ante su viaje. Lo escribí desde el alma de niño que nunca se fue.

Este no es un mundo a nuestra escala. Es el mundo a su escala.

Aquí, el arroyo es un pequeño río de aguas claras. Las ramitas son arbustos caídos o ramas que bloquean el paso. Las piedras son rocas imponentes. Todo lo que flota tiene el tamaño justo para ser un obstáculo o una ayuda en esta navegación.
Sólo los seres vivos conservan su verdadera dimensión: un pajarito es un ave grande, observando desde arriba. Yo, el niño, soy un gigante en esta orilla. Y mi padre, cuando se acerca, es una presencia vasta y tranquila como una montaña.

Este barquito de papel navega por el arroyo de la vida que anhelamos: aguas tranquilas donde la calma es posible, con rápidos que nos prueban. Y yo estoy allí, en ambas orillas: como el niño gigante que lo dobla y lo suelta, y como aquel que lo sigue, conteniendo la respiración para que no naufrague.

Es una oda a lo pequeño, a lo frágil, a lo que se salva no por su fuerza, sino por la fe y el cuidado que le ponemos. A esa dimensión donde la vida, en su escala más delicada, es la más preciosa y la más real.

Guardo estas palabras como lo que son: el mapa de un tesoro que encontré en un arroyo, no en un mar. Ahora lo dejo aquí, para quien quiera recordar su propio barquito, su propio arroyo, su propia ley de asombro.»

— Pablo A. Lucho Amado.

(Aquí, el poema se presenta solo, en su pureza).


MI BARQUITO DE PAPEL


Papelito, blanquito bond de mis emociones

Manitos que doblan y crean mis alegrías

Ori ori, barquito kami kami

Listo mi barquito,

sabes que es por el pequeño arroyo.


Todo se transforma, bello lugar

bello arrollo, aguas calmas,

Allí quiere estar mi barquito

Que emoción que alegría,

no se moja todavía,

no irás solo, irás conmigo,

preocupado corriendo en alegría.


Barquito navega en el arroyo,

ramitas que son arboles,

piedritas que son rocas rivera,

pajitas son ramas flotando

Choques agua corriente,

baja, sube, sortea

Así se mueve mi barquito flotando.


Lo miro lo admiro, acaso ya no es de papel.


Corro, lo sigo, no te atasques barquito,

Me digo, no hago nada, lo espero libre, 

Quiero no verlo mojado 

pero me avisa le queda poco tiempo

¡Sigue barquito tu navegar!, manito palito

llegas en final travesía.

 

Hasta donde hemos llegado

que bonito viaje, barquito

sonrió, me alegro, papá se acerca.


Nunca olvidaré mis barquitos de papel.


Autor: Pablo A. Lucho Amado

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